Manual de Convivencia

La buena convivencia escolar es un derecho y un deber que tienen todos los miembros de la comunidad educativa, cuyo fundamento principal es la dignidad de las personas y el respeto mutuo. Es un aprendizaje en sí mismo que contribuye a un proceso educativo implementado en un ambiente tolerante y libre de violencia, orientado a que cada uno de sus miembros pueda desarrollar plenamente su personalidad, ejercer sus derechos y cumplir sus deberes correlativos.

La buena convivencia en el ámbito escolar, elemento que aporta a la formación integral, sólo se logra en un marco de responsabilidad donde el cumplimiento de las normas, tanto por parte de los alumnos como de los profesionales que orientan el aprendizaje, sea una constante tendiente a garantizarla.

El óptimo resultado de la labor educativa, dependerá del grado de compromiso con que cada integrante de la comunidad educativa asuma la responsabilidad que le corresponda en función del rol que desempeña. El presente Reglamento Interno de Convivencia Escolar del Colegio de la Preciosa Sangre Pichilemu, es un instrumento de gestión de carácter preventivo y formativo que tiene por finalidad promover el desarrollo personal, espiritual y social de las estudiantes, contemplando al mismo tiempo a los demás actores de la comunidad educativa.

Con especial énfasis en una formación que favorezca la prevención de toda clase de violencia o agresión, se dicta en cumplimiento de la normativa legal y reglamentaria vigente y su cumplimiento es obligatorio para la Comunidad Educativa; su texto se inspira en los principios y valores que definen nuestro Proyecto Educativo ...” la formación de personas con un sentido cristiano de la vida, donde cada una de ellas según sus cualidades y potencialidades pueda desarrollarse en la sociedad como personas comprometidas con los valores cristianos para servir de modelo, tanto en su aspecto personal como familiar”.

Además, en su línea de carácter preventivo, el Colegio Preciosa Sangre de Pichilemu dispone de un sistema de seguridad, distribuido mediante cámaras de circuito cerrado en pasillo e ingresos al establecimiento educacional, en todas sus infraestructuras; con el objeto de garantizar la seguridad y protección de toda la comunidad educativa, especialmente de sus alumnos en todos sus niveles.

Cabe mencionar, que siendo la función que desempeña nuestro establecimiento de interés y orden público, el uso de cámaras en modo alguno atenta contra la privacidad de las personas, toda vez que las localidades del sostenedor son espacios públicos de interés general para la comunidad país.


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